Niñas menores de edad presión

La profesora Karen me castiga porque "finjo" ser pobre

2020.08.27 16:42 lunny_93 La profesora Karen me castiga porque "finjo" ser pobre

Bueno, en esta historia karen no es una madre con derecho, o por lo menos nunca uso la frase "Soy madre soltera" como arma. entonces, espero que esta historia no quede fuera de lugar en este subreddit.
Elenco: Profesora Karen. Literalmente, gorda, cabello corto de un rubio falso y algunas joyas falsas.
Yo: Niña inocente de 9 años
Este es el contexto:
Cuando era más niña creci en una familia clase media trabajadora. Mamá es costurera, papá solía trabajar de cualquier cosa aunque luego ayudo a mamá en el taller de costura. Para abaratar los costos de estudio, ella ofrecio coser uniformes escolares para una escuela privada (tampoco era el colegio más caro del país pero era un buen colegio). Tenía todo lo que una niña podía querer pero sin excesos. Hasta que un día todo cambio cuando la nación de fuego at... Ah, no esa era otra historia. Hasta que un día todo cambio cuando mamá comenzo a tener problemas para hacer sus necesidades 1 y 2. Descubrio que tenia insuficiencia renal y solo le quedaba el 10% de un riñón que tampoco sobreviviría demasiado tiempo. Debía pasar por dialisis y buscar un trasplante. En esos años (casi 20 años atrás) los trasplantes no eran comunes en mi país como hoy. Se hacía tan poco que no había ni un solo seguro que lo cubra, tan solo el dialisis pero el paciente debe comprar todos los suministros médicos. Y el taller de costura solo se mantenía mientras ella trabajara. A la larga ella no pudo seguir trabajando y caimos en la pobre extrema. Mucho no me acuerdo de esos años, solo recuerdo la ausencia de mis dos padres y que ya no había fiestas de cumpleaños ni regalos de navidad.
Nunca me queje en esos años, por que me explicaron que mamá estaba muy enferma, que el dinero iba para salvarla. Yo tuve suficiente madurez de nunca llorar por que no me compraban más juguetes o tener ropa nueva ni nada.
Recibimos mucha ayuda de mucha gente, el colegio por ejemplo me dio una "beca completa" que consistía en exonerarme las cuotas del año hasta que mamá se recupere. Asi que nunca sali de ese colegio. Y yo era una nena muy aplicada, obediente con los profesores y jamás cause problemas (Es en serio, no exagero). Así que era muy querida por los profesores, excepto una. Karen. Y hasta hoy día no entiendo el porque.
Ahora sí, suficiente contexto. A la historia
Cuando estaba en tercer grado (9 años) el colegio organizo sus tradicionales juegos del hambre Olimpicos que consistían en juegos deportivos, consignas y competencias varias para reunir puntos. Dividían a la población estudiantil en 4 equipos y los profesores eran lideres. La primera consigna para la apertura era una carrosa. Así que la profesora karen era lider de mi equipo, nos llevo a un aula para hablar de su fantastica idea ganadora de una carrosa con ideas locas. Ya olvide esos detalles, solo recuerdo que pidio casi 50 dolares (más o menos ese era el valor en la época, por inflación era un número menor) por alumno para construir la carrosa. Todos estuvieron de acuerdo. Yo por dentro sabía que no había ese dinero y ni siquiera me moleste en decir nada en casa.
Al día siguiente Karen recoge el dinero en una bolsa como si fuera el diezmo en una misa. Cuando llega a mí no hago nada, simplemente meneo la cabeza en señal de "no tengo". Karen continua hasta recoger el ultimo billete y resulta que soy la unica que no ha traido dinero. Entonces va y me toma del brazo, hace que me ponga de pie delante de un cuarto del colegio (Que van desde niños de pre escolar hasta alumnos de noveno grado).
Va el dialogo aproximado (olvide la conversación exacta pero la escencia es la misma).
Karen: A ver, Esperancita (nombre inventado). ¿Porqué no trajiste los 50 dolares?
Yo: Porque no tengo.
Karen: ¿Pediste el dinero a tus padres?
Yo: Nop.
Karen: ¿Porque si les di un aviso para los padres? *Se veia en su cara que apenas se resistia a gritarme. Me hablaba como si fuera la misma Dolores Umbrigde, aunque en esa epoca JK todavía no llegaba a la orden del fenix*
Yo: Porque ya se que me van a decir que no tienen. No quise pedir.
Karen: ¿y se puede saber porque?
En este punto ya queria llorar de la presión a la que me sometía, tenerme de pie frente a casi 100 alumnos de todas las edades y otros 5 profesores que ni siquiera intervenían.
Yo: Porque somos pobres
Karen: ¡Mientes! Claro que no son pobres, estas en un colegio privado ¿verdad? Entonces ellos tienen dinero para pagar tus cuotas, ellos pueden dar 50 dolares.
Yo: Pero no tienen y no voy a pedir.
Karen: Entonces, que sepan todos que sin tus 50 dolares no podemos ganar la competencia de las carrosas y va a ser tu culpa por niña mentirosa.
Los alumnos me abuchearon, me gritaron cosas. Los unicos que se guardaron silencio fueron mis compañeros de clases y profesores. Los primeros porque me conocen y saben de mi situación, pero no van a contradecir a una profesora ni discutir con alumnos que los doblan en edad. Los profesores, a saber, eran unos malditos aunque todos ellos sabían de la situación de mi mamá. Como dije en el contexto, la conocían por fabricar uniformes escolares. No era un secreto mi situación financiera.
Llore amargamente por la humillación y karen me dejo castigada sin receso por meses.
Y ya esta. Espero que las historia los haya entretenido solo un poco. Siento que no tenga un final con justicia o un poco de karma para karen (Cuenta como karma que se haya roto la pierna ese año? )
submitted by lunny_93 to padresconderecho [link] [comments]


2018.07.31 17:13 master_x_2k Zumbido I

Brian era más rápido que la mayoría de los hombres de su tamaño. Dio un paso atrás para esquivar mi golpe, luego giró su cuerpo en lo que estaba aprendiendo iba a ser una patada. La cosa era que no sabía a dónde se dirigiría esa patada, y generalmente no se contenía con sus patadas de la forma que lo hacía con sus puñetazos. Sabiendo esto, siguiendo sus instrucciones de ser impredecible, me lancé hacia adelante y lo tacleé torpemente.
Su muslo me dio en el costado mientras movía su pierna, lo cual dolió, pero no tanto como habría dolido la patada. Aun así, logré derribarlo al suelo. Cualquier sensación de victoria que podría haber sentido fue efímera, porque caí con él, y él estaba más preparado para lo que venía después. Cuando golpeamos el suelo, él usó sus manos y su muslo aún levantado para llevarme a su derecha. Antes de poder orientarme, él se dio vuelta en mi dirección y se sentó a sobre mí.
Lancé un puñetazo a su costado, pero él me agarró la muñeca y giró mi brazo hasta que mi codo apuntó a mi ombligo. Agarré su camisa con la otra mano, con la esperanza de quitármelo de encima (ni de cerca), y también agarró esa muñeca. Ajustó su agarre en mi brazo derecho retorcido y sujetó mis brazos contra el suelo, extendidos sobre mi cabeza.
“Es un comienzo”, me sonrió.
Al darme cuenta de la posición en la que él me tenía, sintiendo la presión de sus muslos contra mis caderas, su peso descansando parcialmente en la parte inferior mi cuerpo, debo haber perdido algunas neuronas. Mi proceso de pensamiento se detuvo por completo. No ayudó que lo primero que mi mente interpretó con ‘comienzo’ era que esta posición nos llevara a algo más.
“Si seguimos así, podrías ser una buena luchadora”, elaboró. “Cuando estábamos en el suelo, aquí, y te empujé hacia un lado, deberías haber seguido el impulso. Obtener un poco de distancia. Si lo hacías rápido, podrías incluso haber estado de pie antes que yo, lo que sería una buena posición para atacar.”
“Mmm”, fue la respuesta más coherente que pude lograr.
“¿Vas a dejarla levantarse o estás disfrutando demasiado de esto?”, Lisa le preguntó, desde donde estaba sentada en el sofá. Ella tenía los brazos cruzados, su barbilla sobre un cojín. Tenía las manos cruzadas frente a su boca, escondiendo lo que sospeché que era una sonrisa divertida.
Brian sonrió mientras se ponía de pie, “Lo siento, Taylor. ¿Quieres intentar una ronda, Lise?”
“No estoy vestida para eso, es muy temprano en el día, y no le negaría a Taylor su diversión”, dijo, sin levantar la cabeza. Cuando le di una mirada irritada, ella me guiñó un ojo.
Brian y yo nos pusimos de pie y nos miramos, entonces ambos titubeamos, quedándome justo fuera de su alcance.
“Me sorprende que ustedes dos estén en buen estado para esto”, comentó Lisa, “¿No les duelen las piernas de estar a los brincos anoche? Tú especialmente, Taylor. Fuiste a correr esta mañana, ¿y ahora estás entrenando?”
“Si mis rodillas pudieran hablar, estarían gritando de agonía”, le respondí. Levanté mi mano mientras Brian se movía para atacar mientras yo estaba distraída, y él retrocedió de nuevo. “Pero mantenerme activa hace que mi mente no se preocupe.”
“¿Todo está bien?”, Me preguntó Brian. Me encogí de hombros, miré a Lisa.
“Taylor se fue a casa”, explicó Lisa, “Tuvo una discusión con su padre, regresó aquí. Podría quedarse un tiempo, ¿sí?”
“Sí”, le hice eco.
“Lo siento”, simpatizó Brian.
“Yo también”, dije. Me acerqué más, tratando de provocarlo para que se moviera, pero él no cayo con eso. “Amo a mi papá. Realmente nunca tuve esa fase que otros tuvieron, donde me sentiría avergonzada de estar cerca de él, donde no nos entendíamos. Pensé que éramos más cercanos que eso, hasta anoche.”
“¿Las cosas van a estar bien?”
“Realmente no lo sé”, respondí. Cambiando de tema, admití, “Está bien, estoy atascada. Estoy parada aquí, frente a ti, y no sé qué puedo hacer para que no terminar golpeada o arrojada al suelo. Si avanzo, hay un millón de cosas que podrías hacer para patear mi trasero. ¿Qué harías, en mis zapatos?”
“¿Honestamente? Hmm,” se relajó un poco, “Buena pregunta. Supongo que iría por la cosa más cercana que pueda usar como arma.”
“Aparte de eso. No hay nada que pueda agarrar que sirva para pelear sin lastimarte de verdad.”
“Creo que haría lo que estás haciendo, espera a que el otro tipo haga un movimiento.”
“Bueno. Entonces muévete.”
Él lo hizo. Dio un paso más cerca, fingió dar una patada, luego se agachó para intentar patearme los pies. Podía manejar eso al menos – Salté un poco para evitar su pie mientras se movía debajo de mí. Aun así, él estaba un paso por delante de mí, poniéndose en pie con la pierna extendida y usando su hombro para poner mi culo en el suelo. Tomé su consejo de antes, usando el impulso, rodando hacia atrás para crear cierta distancia, pero él tenía la ventaja de tener ambos pies en el suelo. Dio media vuelta y me siguió, movió su rodilla hacia adelante y se detuvo a unos centímetros de mi cara.
“Estás aprendiendo”, dijo.
“Muy lentamente.”
“Estás aprendiendo”, subrayó, “escuchas lo que digo, lo tienes en cuenta y casi nunca tengo que recordarte algo dos veces.”
Él me ofreció su mano, y cuando estiré la mano para tomarla, él se agarró a mi brazo. Agarré el suyo, y él me ayudó a levantarme.
“Vengo con café y desayuno”, dijo Alec, “que cierto líder del equipo fue demasiado perezoso para traer.”
“Oh, vete a la mierda, Alec”, respondió Brian, sin ningún veneno en su voz. Soltó mi brazo para tomar un café. “Te traigo algo nueve días de cada diez, de camino a aquí.”
“Ese es tu impuesto por la inconveniencia de que vivas fuera del departamento”, respondió Alec, avanzando hacia el sofá y dándonos a Lisa y a mí nuestros cafés. Lisa tomó la bolsa de papel y sacó unos muffins, entregándome uno. Me senté en el sofá junto a ella.
“Entonces”, se dirigió Brian al grupo, mientras todos caminábamos hacia los sofás. “Creo que es importante sacar algunas cosas del camino, ahora que sabemos para quién estamos trabajando, por qué y nuestras posibilidades para el futuro.”
Perra se instaló en el otro sofá con sus perros brincando a su alrededor mientras levantaba los pies a su lado. Eso dejó a Brian sentado en el espacio vacío entre Alec y yo. Me sentí dolorosamente consciente de dónde su pantorrilla y su brazo tocaban mi pierna y mi hombro. Había estado corriendo y luchando, probablemente estaba sudorosa. ¿Tenía olor? ¿Le daría asco eso? No pude evitar sentirme cohibida, pero me habría llamado más la atención si hacia algo al respecto. Traté de enfocarme en la discusión en su lugar.
“En primer lugar, no creo que debamos votar por mayoría sobre esto que propuso Coil. En lo que a mí respecta, esto es demasiado importante, cambia demasiado las cosas, para que sigamos adelante si alguien va a estar descontento o molesto. Llegamos a un consenso o no lo hacemos.”
No fui la única en asentir en silencioso acuerdo.
“Segundo, Alec, tengo que preguntar sobre lo que dijo Coil. Identidad pasada, tu padre. ¿Es esto algo que va a regresar y arruinarnos el día?”
Alec suspiró y se apoyó contra el brazo del sofá con un giro de sus ojos, “¿No hay posibilidad de que podamos ignorar eso?”
“No lo sé, ¿podemos?”
“Mi padre dirige su propio grupo en Montreal. Trabajé para él al principio.”
“¿Quién es él?” Presionó Brian.
“Nikos Vasil. Heartbreaker.”
Mis cejas se elevaron por eso.
Lisa silbó, “Después de que Coil soltara ese detalle, hice una lista mental de posibilidades. Lo tenía reducido a cuatro. Heartbreaker era uno, las piezas encajaban, pero era tan difícil de creer.”
“Él es grande”, dijo Brian.
“No”, Alec negó con la cabeza, “Da miedo. Él es de interés periodístico. Pero él no es gran cosa.”
Heartbreaker era lo que conseguías cuando alguien tenía un poder como el de Gallant, la capacidad de manipular emociones, y absolutamente ninguna compunción sobre usarlo egoístamente. A diferencia de Gallant, Heartbreaker no necesitaba dispararte con ninguna explosión de energía para afectarte. Solo necesitaba estar cerca de ti, y los efectos eran a largo plazo o permanentes.
A pesar de los intentos de Alec de minimizar quién y qué era su padre, era difícil ignorar el hecho de que había crecido escuchando lo que este tipo había hecho en las noticias de la noche, que había encontrado menciones de él en línea desde que comencé a navegar la web buscando cosas sobre capas cuando era niña. Heartbreaker encontró mujeres hermosas, las hizo amarlo, realmente amarlo, y formó un grupo similar a un culto con ellas sirviéndole todo lo que quería en bandeja, cometiendo crímenes para ganar su favor. Lo adoraban hasta el punto que estaban dispuestas a morir por él. Por conclusión natural, sus métodos significaban que tenía muchos hijos. Alec incluido.
“Maldición”, murmuré. Le pregunté a Alec, “¿Creciste con ese tipo?”
Él se encogió de hombros, “Era normal para mí.”
“Quiero decir, ¿cómo fue? Ni siquiera puedo hacerme una idea. ¿Las mujeres fueron amables contigo? ¿Qué- Cómo es que funciona eso?”
“Las víctimas de mi padre solo tenían ojos para él”, dijo Alec, “así que no, no fueron amables ni conmigo ni con mis hermanos y hermanas.”
Detalles” , Lisa dijo, “Vamos. Habla.”
“No soy una persona comunicativa.”
“Habla o te pateo el culo”, amenazó.
“Lo mismo digo”, agregué.
Frunció el ceño brevemente, luego cruzó un pie sobre el otro sobre la mesa de café, sentándose más profundo en el sofá con su café descansando sobre la hebilla de su cinturón. “Teníamos todo lo que podíamos pedir, en lo que respecta al dinero y otras cosas. Las víctimas de papá se ocupaban de las tareas del hogar, por lo que lo único que los niños tenían que hacer era cuidar de los bebés algunas veces. No tuve que ir a la escuela, pero algunos de mis hermanos y hermanas lo hicieron solo para no estorbar a mi padre.”
“¿Por qué?” Pregunté, “¿O es una pregunta tonta?”
“Eh. Es difícil de explicar. Él nos cultivó, como un proyecto eugenésico, se desviaba kilómetros de su camino para recuperarnos si un miembro de su ‘familia’ le era arrebatado. Montaba una maldita cruzada si era necesario. Pero cuando estábamos cerca, casi no nos prestaba atención a los niños. Cuando prestaba atención, era para disciplinarnos o ponernos a prueba. La disciplina por lo general significaba obtener una dosis de terror paralizante por no escucharlo, insultarlo o incluso mirarlo a los ojos, a veces. Las pruebas sucedieron en nuestros cumpleaños o si había tenido un mal día... intentaba generar un evento detonante. No se supone que sea tan difícil, dado que éramos capas de segunda generación, obviamente, pero él comenzó cuando teníamos unos ocho años.”
“¿Cuántos años tenías? ¿Cuándo se presentaron tus poderes?” Pregunté, con voz baja, sintiendo una intensa compasión no solo por las víctimas de Heartbreaker, sino también por los niños en esa situación.
Fueran cuales fueran mis sentimientos, Alec logró parecer aburrido con el tema. “Difícil de decir. Como no fui a la escuela, y nadie realmente tenía registros, perdí la cuenta de los años. Diez u once, tal vez. Yo era su cuarto hijo en mostrar poderes, y había dieciocho o más de nosotros cuando me fui. La mayoría de ellos eran bebés, sin embargo.”
Lo que lo hacía a él, no a Grue, el que tenía más experiencia y antigüedad.
Alec se encogió de hombros, “Así que sí. Trabajé para él durante tres o cuatro años. Hicimos trabajos, aprendí el oficio familiar. Me llamé Hijack[1] al principio. Él comenzó a presionarme. Creo que tal vez estaba teniendo problemas para afectarme de la misma manera que antes de que mis poderes se activaran, por lo que compensó eso dándome ordenes todo el tiempo. Presionó mis límites, me hizo hacer cosas que eran peligrosas, cosas que fueron difíciles para mi conciencia. Quería que me rompiera, que le suplicará que se detuviera, para tener el poder de hacer que yo hiciera lo que él quería.”
“¿Y?”
“Y él me ordenó matar a este pandillero común de un grupo que intentaba sacarnos de su territorio. Cuando terminé, él me dijo que lo había hecho mal, que tenía que volver a hacerlo con un cautivo que habíamos tomado, y sabía que no importaba lo que hiciera, él me haría seguir haciéndolo. Solo otra forma de presionar mis límites. Me había convencido a mí mismo de que no me importaban las personas a las que estaba lastimando o este tipo al que acababa de matar, y tal vez no. Quizás todavía no. No sé. Pero tenía tan poco sentido.”
Se encogió de hombros, “No vi una verdadera razón para quedarme. Me fui. Cambié mi nombre, conseguí una nueva identificación y también cambié mi nombre de villano.”
Había matado a alguien por orden de su padre, lo que lo convertía en el segundo asesino del grupo. Armsmaster debe haber desenterrado ese detalle y haber sacado las conclusiones correctas después de conectar a Alec con su alter ego anterior.
“¿Cuándo sucedió esto? ¿Este asesinato?” Pregunté en con voz baja, “¿Qué edad tenías cuando mataste a ese tipo?”
“Hmm. Me había ausentado unos dos años antes de que el jefe se pusiera en contacto conmigo, que fue más o menos en esta época el año pasado, así que tres años. Tendría doce o trece años.
¿Era eso perdonable? Le habían obligado a hacerlo, había estado en circunstancias jodidas sin una verdadera brújula moral para seguir, siendo un niño. Por la forma en que lo describía, sin embargo, no me sentó bien. Asesinato a sangre fría.
“Dijiste que perseguía a sus hijos si se iban”, dijo Brian, “¿Eso sucederá aquí? ¿Si se da cuenta de que eres uno de los suyos?”
“No sé. Tal vez. Apuesto a que enviaría a uno de mis hermanos o hermanas para hablar conmigo, y me pediría que volviera antes de que él hiciera algo más. Si eso sucediera, probablemente me iría antes de que venga en persona.”
“O podríamos apoyarte”, señaló Brian.
“O eso”, estuvo de acuerdo Alec, aparentemente ajeno a la muestra de camaradería. “¿Algo más? ¿Alguna pregunta más para su servidor?”
“Docenas más”, le dije, “pero creo que tenemos que hablar del otro gran tema del día.”
“Sí”, estuvo de acuerdo Brian. “Estoy menos que encantado de que no hayas mencionado esto, tengo mis preocupaciones sobre la posibilidad de que un tipo como él pueda ir tras de ti, tras nosotros, pero no hay nada que podamos hacer al respecto por el momento. Centrémonos en asuntos más urgentes.”
Lisa levanto los pies junto a ella en el sofá, “¿Pensamientos sobre el trato? ¿Antes de votar?”
“Tiene sentido para mí”, respondió Alec. “Es algo que pensé que acabaría haciendo eventualmente, controlar un territorio, ser el jefe de un área, dejar que los verdes lleguen sin grandes esfuerzos.”
“Podría ser un gran esfuerzo”, le dije, “Dependiendo de qué tan secreto se las arregle para mantener esto, y qué tan exitoso sea. Si esto sale mal, significa que estamos en contra de las capas que el Protectorado decida arrojarnos. Podríamos terminar con los equipos de Boston y Nueva York viniendo a resolver el problema, si se corre la voz de lo que estamos haciendo.”
“Llámame optimista”, dijo Alec. “No creo que se ponga tan mal.”
“Taylor me recordó lo que dije sobre el robo al banco y lo que terminó sucediendo.” Esto dicho por Brian. “Hemos tenido éxito porque, en general, elegimos nuestras batallas, nos lanzamos a la ofensiva y tomamos por sorpresa a nuestros enemigos. En situaciones donde no lo hemos hecho, y estoy pensando específicamente en nuestra lucha con Bakuda, realmente tuvimos problemas. Ahí fue cuando nos acercamos más a la muerte. Considera que seremos los que estén a la defensiva si mantenemos este territorio y enfrentamos a todos los que se acercan.”
“Podemos encontrarle una solución”, Lisa respondió: “Planes, recopilación de información, ataques preventivos. Tengo la información interna, y no hay nada que le impida a Taylor usar sus bichos para vigilar el vecindario. Además, Coil no dijo que no podíamos contratar a otros parahumanos, solo que cualquiera que quisiera trabajar en Brockton Bay tenía que doblar la rodilla ante él. Entonces, teóricamente podríamos reclutar otros parahumanos, si es que lo necesitáramos, aumentar nuestras fuerzas.”
“Mi problema”, elegí mis palabras con cuidado, “Es que suena demasiado bueno para ser verdad. ¿Qué pasa si no funciona? ¿Qué pasa si terminamos miserables, o si él nos traiciona, o si él no es tan bueno en esto como él cree que será? ¿Nos vamos? ¿Podremos hacerlo?”
“Me escapé de mi padre”, dijo Alec. “¿Sería tan difícil dejar a Coil?”
No tuve una buena respuesta para eso. “Supongo que no sabemos lo suficiente sobre él o los recursos que tiene a su disposición para decir.”
“Tengo mis reservas”, dijo Brian, “pero me da la impresión de que Coil va a seguir adelante con esto, independientemente de si estamos dentro o no. Prefiero estar en esto que estar sentado al margen, viendo cómo sucede.”
“Sí”, estuve de acuerdo, “Creo que en este momento, lo que podemos ganar al decir ‘sí’, y tener razón, supera con creces lo que podemos perder.”
“Entonces, ¿quién está a favor del trato?”, Lisa nos preguntó.
Levanté mi mano. Alec, Brian y Lisa se unieron a mí levantando la suya. Eso dejó a la única persona que no había participado en la conversación sobre el trato de Coil como el único voto negativo. Perra pareció despreocupada mientras frotaba el hombro de Brutus.
“¿Qué pasa?” Brian le preguntó.
“No me gusta. No confío en él”, no levantó los ojos de Brutus.
Me incliné hacia delante, “No digo que estés equivocada al no confiar en él, ¿pero por qué?”
Angelica, el terrier de un ojo y una oreja, la acarició con la nariz, y Perra la rascó detrás de la oreja. Perra explicó: “Habla demasiado. La única razón por la que la gente habla como él es si están ocultando algo.”
“No creo que esté tapando nada”, dijo Lisa, “mi poder probablemente me daría una pista si estuviera escondiendo algo.”
“Voy con mi instinto, y mi instinto me dice que no. Además, las cosas están bien tal como están.”
“Pero podrían ser mejores”, dijo Alec.
“Tu opinión, no la mía. ¿Hemos terminado aquí? Dijiste que no aceptaríamos el trato a menos que todos estuvieran de acuerdo con él, y yo no lo estoy.”
Brian frunció el ceño, “Espera. Supuse que discutiríamos esto, nos escucharíamos el uno al otro.”
“Nada de qué hablar”, Perra se puso de pie y silbó dos veces. Sus perros saltaron del sofá para seguirla. “Me voy a trabajar.”
“Vamos”, dijo Brian, “No-”
Lisa lo detuvo, “Esperemos, entonces. Dijo que teníamos una semana, que podemos permitirnos esperar uno o dos días. Perra, ve a hacer lo tuyo, quítalo del camino. Pero tal vez trata de estar más abierta a la negociación y la discusión cuando surja nuevamente.”
Las cejas de Perra se unieron en una mirada, no dirigida a nadie en particular. Volvió su atención a recoger las cosas que necesitaba: bolsas de plástico, algunas barras energéticas, correas y una mochila con una vara de plástico azul brillante que sobresalía de un hueco en la cremallera.
“Oye”, dije, “¿Puedo ir contigo?”
Me había dicho a mí misma que quería conectarme con estos tipos, y eso no iba a suceder si simplemente me relajaba y participaba solo cuando me invitaban. Tenía que hacer el esfuerzo. Dado a lo que estaba renunciando al estar aquí, pensé que me lo debía a mí misma.
Perra, sin embargo, no quedó impresionado. La mirada que me dio podría haber enviado a un pequeño animal huyendo por su vida.
“Vete a la mierda”, escupió las palabras.
“Oye. ¿Qué?” Estaba aturdida.
“Quieres venir y molestarme para que cambie de opinión. Bueno, vete a la mierda. No vas a entrar en mi espacio, metiéndote en mis asuntos, para obligarme a hacer o decir algo que no quiero hacer.”
Comencé a levantar las manos, en un gesto de apaciguamiento, pero me detuve. Perra tenía un estándar diferente para manejar situaciones sociales. Ella no entendía cosas como el tono, el énfasis, el sarcasmo, y el precedente la había llevado a asumir el sarcasmo y la agresión de cualquier declaración. Y no solo era con declaraciones, tenía la sospecha de que el gesto de levantar las manos podía verse como agresivo, o algo así como un animal que intenta hacerse ver más grande, intimidante.
Tuve que comunicarme con ella de una manera que dejaba el menor espacio para interpretaciones erróneas.
“Vas a encargarte de los perros rescatados, ¿verdad? ¿Eso es lo que haces cuando sales? ¿Tu ‘trabajo’?”
“No es asunto tuyo.”
“Coil dijo que estás sobrecargada. Te ofrezco un par de manos extra, para que puedas darle a los perros más de la atención que necesitan.”
“Pura mierda.”
“Basta”, Brian comenzó a levantarse, “Tienes que calmarte-”
Puse mi mano sobre su hombro y lo empujé hacia abajo. “Estoy bien. Rachel, voy a hacerte un trato.”
Sus ojos se entrecerraron.
“Pienso que mi último trato fue bastante justo, ¿Podrías escuchar este?”
“Bien.”
“Déjame acompañarte. Ayudaré donde pueda, quizás hablemos, pero no hablaremos de Coil, a menos que lo menciones. A cambio, si lo menciono, o si trato de manipularte de una forma u otra, puedes darme un golpe libre de consecuencias.”
“Un golpe sin consecuencias.”
“Un golpe, como quieras, donde quieras pegarme. Sé que Brian dijo algo acerca de que no haya repeticiones del día en que nos conocimos, nada de peleas dentro del grupo o lo que fuera, pero esto sería una excepción. Totalmente permitido.” Eché un vistazo a Brian, que solo me miró con preocupación y meneó la cabeza con fuerza.
“Nah”, Perra respondió, “Me molestarás de alguna otra manera.”
Impulsivamente, le dije: “Entonces, ¿qué tal esto? Si terminamos, volvemos aquí, y resulta que arruiné tu día, obtienes ese tiro libre.
Ella me miró por un momento. “Así que solo tengo que aguantarte por unas horas, ¿y luego puedo tirarte los dientes?”
“No”, dijo Brian, levantando la voz.
“Sí”, le dije, dándole a Brian una mirada penetrante. “Si menciono la reunión antes que tú, o si te molesto.”
Ella me miró, “Lo que sea. Si estás ansioso por ser golpeada, es tu funeral.” Ella se quitó la mochila y me la arrojó. La atrapé con ambos brazos. Más pesada de lo que parecía.
Mientras me apresuraba para ponerme las zapatillas, Alec me susurró: “Estás loca.”
Tal vez. Probablemente. Pero no podía pensar en una mejor manera de acercarme a Perra.
Esperaba que esto no fuera algo de lo que me arrepintiera.
[1] Hijack: Secuestrar o tomar el control de un vehículo o una señal.
submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.05.02 01:41 master_x_2k Agitación XI

Capítulo Anterior < Indice > [Capitulo Siguiente]()

_____________________Agitación XI_____________________

Me estrellé contra la silla de la oficina detrás de mí y tanto la silla como yo caímos al suelo. La armadura de mi máscara se había llevado lo peor del golpe, pero todavía dolía tanto como cualquier cosa que hubiera experimentado alguna vez.
La chica me fulminó con la mirada desde detrás de su mata de pelo marrón rizado. En sus manos estaba agarrando un extintor de incendios. Detrás de ella, más allá de las luces que parpadeaban en mi campo de visión, pude ver a los rehenes corriendo por las escaleras. Era desorientador, porque los insectos que les había dejado me decían que todavía estaban en la esquina del vestíbulo, quedándose quietos. Podía sentir que una araña se movía ligeramente cuando la persona que estaba montando exhalaba, luego se estremeció un poco, incluso cuando vi a esa misma persona tropezando y casi cayéndose en las escaleras en su prisa por escapar.
Busqué a los bichos, intenté decirle a uno que se moviera, y todo salió mal. No hubo palabras para describirlo exactamente. Era como una realimentación o acople. Si mi cerebro hubiera sido una computadora, tuve la sensación de que solo recibiría cientos o miles de mensajes de error apareciendo en la pantalla. También era doloroso, multiplicándose hasta que sentí que mi cerebro estaba siendo utilizado como saco de boxeo.
Presioné mi mano contra mi cabeza, haciendo una mueca ante el dolor, y no fue solo por haber sido golpeada con un extintor de incendios. El dolor de cabeza ahora estaba en niveles casi de migraña, y desesperadamente quise arrancarme la máscara e intentar vomitar, aunque solo fuera para aliviar las náuseas que estaban surgiendo. Me estaba haciendo una idea de por qué me había sentido tan mal.
“¿Qué mierda hiciste?”, Le pregunté a la chica.
“No necesitas saber eso”. Blandió el extintor contra mi cabeza y yo me aparté del camino, agarrando el borde de una mesa para ponerme en pie mientras lo hacía.
Ella no me persiguió. En cambio, buscó en el bolsillo de su chaqueta y sacó un teléfono celular. Ella comenzó a marcar un número en el teclado numérico con una mano y la otra sosteniendo el extintor de incendios. Sus ojos estaban fijos en mí.
No había forma de que yo la dejara hacer esa llamada, a quien sea que estuviera marcando. Me puse a la ofensiva, lanzándome hacia ella cuando alcancé el compartimiento blindado que estaba a mi espalda y recogí el bastón extensible. Apreté el gatillo y lo dejé caer hacia un lado. Cincuenta centímetros de aleación pintada de negro con una punta pesada salieron del mango cubierto de espuma.
Sus ojos se agrandaron cuando lancé un golpe con el bastón, pero tuvo la agilidad mental para soltar el teléfono y levantar el extintor para bloquear el ataque. Su agarre en el extintor de incendios no era lo suficientemente bueno para que ella lo mantuviera agarrado, por lo que se estrelló contra el suelo. Ella se alejó en lugar de arriesgarse a intentar levantarlo de nuevo.
La chica retrocedió mientras avanzaba hacia ella. Me detuve cuando estaba parada sobre su teléfono celular. Me desplomé y enfundé mi bastón, luego me incliné y recuperé el extintor. Rompí el teléfono con el extremo del mismo.
“Mierda. Me gustaba ese teléfono “, murmuró.
“Cállate”, repliqué, el dolor hizo que mi voz se forzara, más duramente afilada, “¿Qué mierda me hiciste?” Presioné la muñeca de mi mano libre contra mi frente, como si la presión pudiera ayudar a evitar el dolor.
“Yo… no creo que te lo diga.”
“¿Quién carajo eres, y a quién intentabas llamar?”
“En realidad, era un mensaje de texto, no una llamada, y se envió”, dijo. Entonces ella me sonrió.
En el mismo momento en que pronuncié la palabra ‘Quién’, una de las ventanas al costado del banco se hizo añicos. Un borrón de blanco y dorado se estrelló contra el centro del vestíbulo lo suficientemente fuerte como para enviar fragmentos de baldosas de mármol que se deslizaban por el suelo hasta mis pies, a medio camino a través de la habitación.
La figura se enderezó, se sacudió el polvo y se volvió para mirarme. Casi casualmente, ella le dio un revés a la mesa de mármol y roble a su izquierda que contenía todos los retiros y los recibos de depósito. Con ese movimiento perezoso de su brazo, aniquiló la mesa, causándole tanto daño que nadie volvería a armarla nunca más.
Es humillante admitirlo, pero casi me orino. No estoy seguro de que mi reacción hubiera sido muy diferente si ella no tuviera un poder que la hiciera totalmente aterradora. Literalmente, eso es lo que hacía su poder. ¿Había hecho algo atroz en una vida pasada, para merecer ir contra Lung en mi primera vez en traje, y Glory Girl en mi segunda?
“Hola, hermana”, Glory Girl inclinó la cabeza hacia un lado, para mirar a la chica de cabello castaño, “¿Estás bien?”
La niña, que no podía ser otra que Amy Dallon, Panacea cuando estaba de traje, le ofreció a Glory Girl una radiante sonrisa, “Lo estoy ahora.”
La hermana de Glory Girl había estado entre los rehenes. Maldición. Al menos sabía quién era ella ahora. Podía sanar con un toque, y si lo que le había hecho a mis poderes era una indicación, ese no era el alcance total de sus habilidades. Glory Girl y Panacea eran celebridades, incluso si Panacea en general había evitado el foco de atención últimamente. Estaban entre los héroes locales más famosos, posiblemente entre las capas menores de edad más poderosas, estaban enojadas conmigo y yo estaba atrapada en una habitación con ellas.
Y mis poderes no estaban funcionando.
Glory Girl se acercó a mí y me apresuré a alcanzar a Panacea. Ella hurgó con fuerza mi traje, tratando de agarrar mi guante, luego mi máscara, pero en el momento en que saqué mi cuchillo, ella y Glory Girl se quedaron absolutamente quietas. Agarré la barbilla de Panacea y maniobré para estar parada detrás de ella, con mi cuchillo presionado contra su garganta.
“Considérate afortunada, perra bicho, que tu disfraz cubra todo tu cuerpo”, me murmuró Panacea, “O quizás te daría un ataque al corazón. O cáncer.”
Tragué saliva. No me consideraba particularmente afortunada en este punto.
“Parece que estamos en un punto muerto”, dijo Glory Girl.
“Es cierto”, respondí.
“Entonces, ¿vamos a quedarnos aquí hasta que lleguen refuerzos de un lado o del otro, inclinar la balanza a favor de alguien?”
“Podría vivir con eso. La última vez que vi, mi lado estaba ganando.”
“Ayudé a Aegis a salir de un aprieto en mi camino, así que mantiene a tus amiguitos ocupados. También deberías saber que el Protectorado está en camino de un vino y cena con los mejores de Brockton Bay en Augustus Country Club. No puedo hablar por ellos, pero sé que estaría realmente enojada si algunos pequeños mocosos me sacaran de la oportunidad de probar el mousse de chocolate del club.”
Panacea se echó a reír, “Está bueno, ¿no?”, Y luego, en voz baja, me susurró: “¿Qué tal si jodo tu paladar, pequeña terrorista? Amenazas las vidas de inocentes, puedo ir tan lejos. Puedo hacer cualquier cosa con tu biología. Hacer que todo lo que comas tenga sabor a bilis. O tal vez solo te haga gorda. Mórbidamente, repugnantemente gorda.”
“Puedes callarte ahora”, apreté mi agarre y presioné el cuchillo una fracción más fuerte contra su garganta. Entre el estrés del momento, el fuerte dolor de cabeza y el hecho de que la maldita Glory Girl estaba parada a menos de quince metros de distancia, no necesitaba que la hermanita me distrajera con imágenes de pesadilla.
Glory Girl habló, “No es solo el Protectorado tampoco. Tu acabas de tomar a un miembro de New Wave como rehén y amenazaste su vida. Hay muchas posibilidades de que mi madre, mi padre, mi tía, mi tío y mis primos también se presenten. Brandish, Flashbang, Lady Photon, Manpower, Laserdream, Shielder… ¿cómo vas a arreglártelas, entonces?
Mierda. No tuve respuesta a eso. Mantuve la boca cerrada. Apenas podia concentrarme ahora, mientras mi cabeza latía. Mi visión se tambaleaba por los bordes, y mi control sobre mis bichos prácticamente desapareció. La mayoría se había liberado de mi influencia por completo, y estaban zumbando alrededor de las lámparas o arrastrándose hacia la oscuridad. Era todo lo que podía hacer para mantenerme de pie y mantener las manos firmes.
“Suelta el cuchillo y ríndete, y me aseguraré de que sean indulgentes.”
“He leído lo suficiente sobre la ley como para saber que no tienes el poder de hacer acuerdos”, le dije, “No hay trato.”
“Bueno. Entonces supongo que esperamos.”
Pasaron unos largos momentos.
Glory Girl volvió su atención hacia su hermana, “Quería ir al centro comercial a almorzar, pero noooo”, dijo Glory Girl, “tenías que ir al banco.”
“Era ir al banco o terminar quebrada para esa doble cita a la que me estás obligando a ir.”
“Ames, el tipo con el que te estoy emparejando es un millonario de dieciséis años. No creo que sea irracional esperar que pague la cuenta por la cena y la película.”
“¿Podrían ustedes dos por favor callarse?” Gruñí.
“¿Tienen que hacerlo? Es muy informativo “, bromeó Tattletale mientras entraba sigilosamente en la habitación. Se izó hasta el borde de una de las estaciones de las cajeras, y luego saludó a Glory Girl, “Hey Glory Hole.”[1]
La cara de Glory Girl tuvo un tic.
“Oye, Tattletale”, llamé, mi voz un poco forzada, “No es que no esté contenta de verte, pero ¿podrías evitar enojar a Alexandria Junior?”
“Meh. Parece que tienes las cosas bajo control. ¿Por qué no envías a los bichos contra la reina del baile?”
“¿Reina del baile?” Preguntó Glory Girl.
“Um,” interrumpí, antes de que ninguna de ellas pudiera decir algo que comenzara una pelea, “Primero que nada, ella es invencible. En segundo lugar, una vez más, mala idea irritar a alguien que puede blandir un autobús escolar como un bate de béisbol. En tercer lugar, mi rehén aquí hizo algo para joder con mis poderes.”
“Lo último es una mierda”, simpatizó Tattletale. Luego miró más de cerca a Panacea, “Mierda. ¿Amy Dallon? Grue me va a matar, por pasar por alto eso. Te ves diferente a cuando apareciste en las noticias. ¿Estás usando tu cabello de manera diferente?”
“Tattletale”, interrumpí, de nuevo, “Menos charla, más resolución de problemas. Glory Girl dijo que el Protectorado y tal vez New Wave están en camino.”
Tattletale miró a Glory Girl, luego frunció el ceño, “No está mintiendo. Comencemos con el problema tres, ya que no te ves muy bien. ¿Tus poderes no funcionan?”
“No puedo controlar mis bichos, tengo un gran dolor de cabeza.”
“Creo que sé por qué. Déjame arreglar eso para ti”, dijo Tattletale. Saltó del puesto de cajero y comenzó a caminar hacia mí y hacia Panacea.
“No te muevas”, advirtió Glory Girl.
“¿O qué?” Tattletale giró para mirar a la niña, sonriendo, “¿Me darás una paliza? No puedes hacer nada mientras mi compañera tiene un cuchillo en la garganta de tu hermana. Sentada. Quieta. Buena niña.”
Glory Girl fulminó con la mirada a Tattletale, pero ella no se movió.
“Creo que sería mejor si te quedaras atrás”, le advertí, “Si te pones en el alcance de Panacea, ella te tocará y te dará un derrame o algo así.”
“¿Puede hacerlo? Por supuesto. ¿Lo hará? Definitivamente no. Perro que ladra, no muerde.”
“Inténtalo”, se burló Panacea. Reafirmé mi agarre y le recordé el cuchillo contra su garganta.
“Realmente preferiría evitar el tentar al destino”, le dije, con cuidado.
“Bien, bien”, dijo Tattletale, levantando las manos en un gesto de apaciguamiento. Caminó hacia el escritorio del gerente de la sucursal y abrió un cajón.
“Sacas una pistola de ese cajón”, amenazó Glory Girl, “Y te romperé en dos.”
“Ya es suficiente con las amenazas que no puedes cumplir. No es un arma,” Tattletale sonrió, levantando sus manos otra vez. Un llavero colgaba de su pulgar izquierdo.
“Llaves”, dijo Glory Girl.
“Las llaves del gerente Jeffry Clayton. Totalmente personalidad Tipo A. Dominante. El tipo de persona que adora tener el control absoluto de una reunión.”
“Antes que nada, ¿a quién le importa? Segundo, ¿cómo sabes esto?
“Vamos”, Tattletale sonrió, cruzando los brazos, “Primera regla del Villano. No le das información al héroe en un monologo.”
“Claro”, Glory Girl estuvo de acuerdo, “Siempre vale la pena intentarlo.”
“Te lo diré de todos modos.”
Glory Girl levantó una ceja.
“No hay razón para no hacerlo”. De hecho, estoy en ventaja de hacértelo saber. Soy psíquica. Leí su mente cuando lo tomamos como rehén, como estoy leyendo la tuya en este momento,” la mentira era tan buena que casi me convencía a mí.
Un destello de rojo llamó mi atención. El punto rojo de un puntero láser se posó en la capucha de la chaqueta de Panacea. Miré a Tattletale y vi que, mientras tenía los brazos cruzados, sostenía un puntero láser que estaba sujeto al llavero. Vi a Tattletale dibujar un vago círculo alrededor del punto que ella había señalado, en la chaqueta de Panacea.
“Mentira”, dijo Glory Girl, “La capacidad mental que necesitarías para interpretar y decodificar los patrones neuronales únicos de alguien necesitaría una cabeza cinco veces más grande que el tamaño normal para contenerlo todo. Los verdaderos psíquicos no pueden existir.”
“Ooh, alguien cursa Parahumanos 101 en la universidad. ¿Tus padres tiraron de algunos hilos y te metieron en un curso universitario antes de terminar la escuela secundaria?”
“Creo que ya sabes la respuesta, no estoy creyendo que hayas leído mi mente para conseguirlo.”
“¿Por qué es tan difícil de creer? Leyend puede disparar lásers de sus manos, lásers que doblan en las esquinas. Clockblocker y Vista pueden meterse con las fuerzas fundamentales del espacio y el tiempo. Kaiser puede crear metal desde el aire. La conservación de la masa, la conservación de la energía, las leyes básicas de nuestro universo se rompen por las capas todo el tiempo. Todo eso es posible, ¿pero no puedo asomarse a tu cerebro?”
Tattletale todavía estaba enfocando el puntero láser en la capucha de Panacea. Como yo era la única persona en condiciones de verlo, solo podía ser para mi beneficio. Retiré la capucha, investigué el interior y no encontré nada. Pero en la nuca, vi a una de mis arañas viudas negras.
Se la retiré gentilmente, y sentí el dolor en mi cabeza empeorar con el contacto, el movimiento. Ya sea por impulso o por reflejo cuando me estremecí ante el dolor, la aplasté entre mis dedos.
Inmediatamente, el dolor en mi cabeza se redujo a una fracción de lo que había sido. El alivio fue tan intenso que casi fue eufórico. Todavía no comprendía del todo lo que hacía Panacea, pero me estaba dando una buena idea. Ella de alguna manera había sentido lo que estaba haciendo para controlar a la araña, luego alteró las cosas para que la araña no me enviara la información correcta. Un bucle continuo de la información incorrecta, como cuando los ladrones de las películas empalmaban una alimentación de cámara de video para repetir el mismo segmento una y otra vez. Por accidente o diseño, había aumentado exponencialmente la interferencia cada vez que mi poder alcanzaba a los arácnidos en cuestión. Todo culminando en un metafórico cortocircuito de mi poder.
Apenas podía entender las sutilezas y la delicadeza que habría requerido establecerlo.
“Glory Gi-” Panacea comenzó a hablar, pero apreté mi agarre, y ella cerró su boca.
“Shhhh”, le susurré.
“Los académicos dicen que estás equivocado”.
Tattletale sonrió, “Los académicos quieren que esté equivocada, y su investigación refleja eso. La telepatía mata del puto susto a la gente, sobre todo porque la única que se sospecha es telépata en el mundo es…”
“La Simurgh”, terminó Glory Girl por ella.
“Claro. Y cuando un puto Aniquilador es tu precedente, la gente se asusta, al igual que estás asustada en este momento, ante la idea de que hay alguien frente a ti que puede encontrar tus secretos más oscuros y contarle al mundo.”
Tattletale señalaba la parte superior del brazo de Panacea ahora. Me tomó dos intentos asesinar a la araña. Antes de que terminara, Tattletale me dirigía al último, que había escondido en el tobillo de Panacea. Lo maté golpeándolo con mi dedo del pie. El dolor de cabeza desapareció por completo un segundo después.
“Por eso te llamas a ti misma Tattletale, ya veo”, decía Glory Girl, “pero eres una retrasada. Somos parte de New Wave. No tenemos secretos. Ese es el maldito punto de nuestro equipo. Héroes sin identidad secreta, sin secretos, revelación total, responsabilidad total.”
“Para que conste,” dijo Tattletale, su voz muy suave y calmada, “odio cuando la gente me llama estúpida.”
“Sin embargo, aquí están ustedes dos, y ninguna de ustedes tiene poderes que funcionen contra ninguna de nosotras. Todo lo que tienes es un cuchillo, y si lo usas, las dos mueren de la forma más dolorosa con la que crea que pueda salirme con la mía.”
“Oh cariño, ¿quién está siendo estúpido? Tengo el arma más poderosa de todas”, ronroneó Tattletale, sonriendo perversamente, “Información.”
[1] Un Glory Hole es un agujero que se hace en baños públicos por donde la gente pasa sus miembros para recibir sexo anónimo.

Capítulo Anterior < Indice > [Capitulo Siguiente]()

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2017.09.16 17:55 albedrio Una sociedad menguante. Lastrada en lo económico y en lo afectivo. Los ancianos son caros y pesados de cuidar. Veremos cosas moralmente indeseables. La presión hacia la eutanasia no deseada va a ser creciente porque los recursos son escasos.

Fundador y director de la fundación Renacimiento Demográfico, Alejandro Macarrón es ingeniero de telecomunicaciones, consultor empresarial y autor del libro Suicidio demográfico en Occidente y medio mundo, que pronto se publicará en inglés. Cita en su libro al economista Juan Velarde que advierte que «de seguir así España desaparece», pero desaparece de verdad... El problema de la natalidad no es tan urgente como una crisis económica o el tema catalán. Sin embargo, a la larga es inexorable que si seguimos con tan baja natalidad, España desaparecería.Lo pongo en condicional porque falta tiempo, pero es pura matemática. No es opinable. Vamos al precipicio, el de la extinción, otra cosa es que reaccionemos.La extinción tardaría siglos, pero antes viviríamos en una sociedad sin niños, descompensada. Cuando empecé a estudiar el asunto, me impresionó que sus efectos eran más inmediatos de lo que se suele pensar y el poco caso que se hace a un problema tan profundo. ¿Tan desolador es el paisaje demográfico español? Nos enfrentamos a una ola de envejecimiento.La edad más numerosa de la población española de hoy son 40 años, dentro de una década serán 50...Vamos hacia una sociedad absolutamente llena de mayores, lo cual estaría muy bien si no fuera porque no hay gente joven para compensarlo. En España, nacen menos niños que en el siglo XVIII.Es verdad que se ha reducido la mortalidad infantil, pero si no aumenta la tasa de natalidad, cada año nacerán un 2% menos de niños. El pueblo español ya está menguando. Los españoles autóctonos cada vez somos menos. Tenemos las tres provincias (entre las que tienen al menos 100.000 habitantes) con récord mundial en balance entre muertes y nacimientos.En Zamora, en 2016 por cada nacimiento hubo tres muertes. En Lugo y Orense ya hay dos muertes por cada nacimiento. No es que tengamos la menor tasa de fecundidad en Europa, es que España ha tenido en los últimos 20 años la menor tasa de natalidad del mundo en promedio. La despoblación de esas regiones, ¿no es también un problema de falta de falta de oportunidades? Es mezcla de los dos. Si el país estuviese compensado demográficamente y viviéramos todos en ciudades, sería deseable tener una España más articulada, pero no sería trágico. El problema es que tampoco hay suficientes niños en las ciudades. La despoblación tiene un componente económico.Pero si vives en un lugar en el que casi solo hay viejos, quieres irte. Tengamos la edad que tengamos, nos gusta la juventud.Si te rodeas sólo de ancianos, ves la muerte, la decrepitud. Es desalentador... En los sitios que se van despoblando la calidad de vida disminuye. Los servicios sociales son muy caros. Un ejemplo es la Sanidad. La sociedad española tiene un dilema moral y económico sobre qué hacer en las zonas donde quedan sólo ancianos y gente de edad avanzada. ¿Les atendemos y en ese caso, nos arruinamos o no les atendemos? Tanto los niños como los ancianos cuestan dinero.Pero los niños son una inversión que produce en el futuro y a los ancianos les damos una calidad de vida. Pero la riqueza que se llevan, se consume y no produce en el futuro. También cita en su libro a Miguel Hernández: «La salvación de España / de su juventud depende» Tampoco hay que hacer demasiado la pelota a la juventud porque vivimos en una sociedad en la que se hace la pelota a la mujer por ser mujer, al joven por ser joven... Pero es verdad que la juventud es esencial. Para el reto demográfico y para emprender e innovar. Una sociedad que languidece tiene menos innovación.Esto no quiere decir que no haya gente mayor innovadora pero es más fácil emprender e innovar si eres joven porque tienes que atreverte, tienes que cuestionar los tabúes, no tener rigideces. Si eres joven y te equivocas no pasa nada porque te puedes recuperar. Esa juventud existe, pero repartida por el planeta. Es un argumento facilón. En Asturias, cuando yo nací, nacían el triple de niños que ahora. Asturias es la primera región de Europa en la que, si nada cambia, desaparecerá la población. Me da mucha pena. No me consuela que en Nigeria crezca mucho la población. Históricamente, el número de personas era decisivo para el desarrollo de los pueblos. Pero con el desarrollo de la democracia, la ciencia, la tecnología, Europa -y su extensión, EEUU- da un salto enorme en productividad, es decir, que compensa que seamos menos. Si produces 20 veces lo que una persona primitiva, aunque tengas la mitad de gente, produces más. Por eso Occidente domina el mundo. Pero ahora que el tercer mundo está emergiendo, la productividad media de su población se está igualando a la nuestra, con lo cual el número de personas vuelve a ser decisivo. Cuando China iguale en productividad a EEUU tendrá entre cuatro y cinco veces su PIB.Los europeos tendemos a la irrelevancia.Si los nuevos líderes mundiales son democráticos, no pasa nada. Pero en China ha habido una eliminación masiva de niñas solo por ser niñas.Y pensemos en el mundo musulmán con una mayoría pacífica, pero una minoría agresiva. Si hacen la transición a la no agresividad, como lo hizo el mundo cristiano, bien, pero si no.... En Occidente tenemos que pensar que debemos a la comunidad, a la humanidad, tener hijos. No pasa nada si alguno no los tiene, pero la mayoría debe tenerlos. Nos hemos conformado con que la inmigración sostenga la demografía en tiempos de bonanza... En la historia ha habido inmigraciones virtuosas que han ayudado a construir países como EEUU. Pero ha habido otras como los bárbaros, cuya expansión no fue sólo cosa de batallas, fue una inmigración masiva. En Europa tenemos el problema del yihadismo. Una inmigración que viene y que una parte de ella, muy minoritaria pero que hace mucho daño, odia al país o a la cultura donde se integra. Es tremendo. Lo hemos visto en Cataluña... El caso del nacionalismo catalán, como el vasco, es elocuente. Los nacionalismos son tribalistas pero no les he oído nunca preocuparse por la descendencia. El País Vasco ha sido un desastre en natalidad. Ahora está repuntando un poquito, pero ha sido la región de España que más ha envejecido desde que murió Franco. Y en Cataluña, los catalanes de pura cepa, la natalidad nativa, es la menor históricamente. Es una de las razones de que haya necesitado tanta inmigración. Cataluña mejora sus cifras globales gracias a los magrebíes. Casi la mitad de los niños que nacen o viven en Cataluña no son de padres españoles, no ya catalanes. La Cataluña del futuro no será española. Pero tampoco será catalana.Si consiguen integrar a los inmigrantes, muy bien. Pero si no, será una sociedad fracturada y dual. En Gerona, el 20% de los niños que nacen son hijos de musulmanes.En Tarragona y Lérida, el 15% y en Barcelona, el 12%. De la inmigración vive el populismo... En Europa, y también algo en EEUU, el Estado de bienestar concede derechos a cambio de nada. El inmigrante tradicional tenía un plan A: trabajar. Ahora el plan A es trabajar, pero hay un Plan B porque tenemos una red social muy generosa. En España, en los años previos a la crisis, vinieron unos cuatro millones de inmigrantes en edad laboral. Estalló la crisis y gran parte se quedó en paro, pero se fue una proporción minoritaria porque con nuestros subsidios estaban mejor que en su país. Otro problema es que si no se regula en número, la inmigración crea un exceso de oferta de mano de obra que compite con la local y eso baja los salarios, en especial de la clase media baja. Esa es la gente que en todo Occidente está enfadadísima porque los sueldos no suben. Otra cosa que ha sucedido en Europa y EEUU es que los inmigrantes han ido entrando ilegalmente y cuando ya eran muchos y no se podían expulsar se les ha regularizado. En Europa ha habido unas 300 regularizaciones en los últimos 20 años. Es absurdo no aceptar la inmigración que viene a ocupar una vacante laboral. Pero ese no es el modelo que tenemos. De ahí el populismo, Trump... Donald Trump tiene cinco hijos. Pero de tres mujeres distintas. Ese es otro tema. En Europa hay 10 países de primera cuyo primer ministro o equivalente no tiene niños.En Alemania, los dos últimos cancilleres, Schröder y Merkel, entre los dos se han casado seis veces y han tenido cero hijos biológicos. Pero también en Francia, Italia, Reino Unido, los tres primeros ministros del Benelux,Suiza,Suecia, Irlanda. Hace 80 años sólo había dos número uno que no tenían hijos: Hitler y Manuel Azaña. Si los líderes no tienen hijos y la familia no está en el discurso público es difícil fomentar la natalidad. Ante esa pasividad, ¿Es usted el ejemplo de que la sociedad civil debe implicarse en lo que delegamos en los políticos? A los políticos este tema les incomodaba e incluso muchos estaban de acuerdo con que hubiese poca natalidad. Hace 30 o 40 años había un crecimiento de población explosivo y el consenso de que era negativo. Incluso había economistas que decían que si la población seguía creciendo, el incremento de la economía no redundaría en más renta per cápita, no sería posible salir de la pobreza. En mi libro cuento cómo el informe Kissinger decía que si la población crece a ritmos muy fuertes, aunque la economía crezca la pobreza no se reduce. Es el pensamiento único... A las personas nos gusta vivir sobre una base de certezas morales (mi casa, mi familia, mi trabajo...) Cuando alguien cuestiona el statu quo al decir que la sociedad tiene un problema porque no nacen niños, incomoda. Occidente tiene una gran satisfacción por lo conseguido en los últimos 200 años. Se han superado situaciones de precariedad, de morirnos por todo tipo de enfermedades, las mujeres han conseguido la igualdad, vivimos en sociedades mucho menos autoritarias en las que hay una libertad teórica de pensamiento.Sin embargo, cuando se cuestionan determinadas verdades la gente se lanza a degüello, ya no es elEstado el que censura, pero es otro tipo de censura. Que en las redes sociales llega a límites increíbles... La crítica es un regalo.Decía Wiston Churchill que es como el dolor en el cuerpo humano, es lo que te avisa de problemas.Ahora, cuando es bilis por cuestionar el estabishment, es otra cosa. El tiempo pone cada cosa en su sitio y ya está habiendo una concienciación del envejecimiento de la población. ¿Qué propone para que nazcan más niños? Es un problema complejo que está ligado al modelo social.La modernización ha traído menos natalidad. Lo primero es tomar conciencia. Hay que revalorizar el prestigio de las madres, mostrar lo bonito que son los bebés, que en realidad nos encantan, es algo instintivo. No es lo mismo exponerlo en público que no. También dar el mensaje duro de que el país necesita niños, como se ha hecho en Francia.También hay medidas económicas con una base muy clara. Hay que incentivar (para el conservador), ayudar (para el socialdemócrata), compensar (para el liberal), cada uno en su ideología lo que quiera. Pero hay que compensar a las familias una parte significativa de lo que cuesta tener niños. No todo.Porque entonces habrá gente que tendrá hijos sólo por dinero. Eso ha pasado y moralmente es un desastre. Esa compensación tiene que centrarse en la mujer pero no sólo. También el hombre juega un papel importante. Y hay que tener cuidado con favorecer sólo a la mujer que trabaja fuera del hogar, como ahora. Si queremos incentivar la natalidad tiene que ser a todo tipo de mujeres, no sólo a unas en función de la ideología. La sociedad actual asocia el tener muchos hijos a pertenecer a algunos grupos religiosos o a no trabajar... Los valores dominantes son hostiles a la natalidad y sobre todo a la familia numerosa. Y es feo porque hay personas que libérrimamente han decidido tener muchos hijos y en un país que necesita niños tendríamos que aplaudirles. El desarrollo de la inteligencia artificial puede tentarnos a dejar en segundo plano el debate de la natalidad y confiar nuestro futuro a robots... Eso está pasando. Antes de nada hay que pensar que tener hijos completa la vida, el cariño no te lo va a poder dar una máquina. Luego, en el mundo tecnológico casi todo lo que se predice o llega más tarde de lo que se espera o llega antes. Si fiamos la natalidad a la robótica y sale bien no hay problema pero si sale mal es una catástrofe. Los científicos dicen que las máquinas nos jubilarán dentro de 100 años no de 20. Es como la inmortalidad. Hay quien anuncia la muerte de la muerte, pero la realidad es que la esperanza de vida crece pero no a un ritmo disruptivo, sino evolutivo. Menudo panorama, una sociedad envejecida y si confiamos en los robots, sin afecto... Una sociedad menguante. Lastrada en lo económico y en lo afectivo. Los ancianos son caros y pesados de cuidar. Veremos cosas moralmente indeseables. La presión hacia la eutanasia no deseada va a ser creciente porque los recursos son escasos.
submitted by albedrio to Albedrio [link] [comments]